La leche materna y el aceite de coco

La leche materna y el aceite de coco

El aceite de coco es el alimento con mayor semejanza a la leche materna que nuestro planeta nos ofrece!

Conoce como es que estos se relacionan entre sí, y si eres una madre que se encuentra en lactancia te recomendamos este articulo especialmente a ti!

LA RELACIÓN

En resumen la relación principal se debe a un componente: el ácido láurico.

La leche materna es aproximadamente 50% grasas saturadas, y mayormente de compone de ácidos grasos de cadena media, principalmente el ácido láurico y cáprico.

Estos compuestos tienen potentes propiedades antivíricas, antimicrobianas y fungicidas y en nuestro planeta sólo están presentes de manera significativa en otro alimento: el aceite de coco virgen.

BENEFICIOS

Los ácidos grasos de cadena media en la leche materna mejoran la absorción de nutrientes, asisten a la función digestiva, ayudan a regular los niveles de azúcar en sangre y protegen al bebe de microorganismos dañinos. El sistema inmune inmaduro del bebe es ayudado por las propiedades antibacteriales, antivirales, y antiparasitario de estos ácidos grasos vitales.  Ofrecen a los lactantes protección contra virus como el herpes y el VIH, protozoos como la giardia lamblia y bacterias como la clamidia y el heliocobater.

Además, no solo ayudan a los infantes a absorber las grasas necesarias sino que también mejoran la absorción de las vitaminas, minerales y proteínas solubles en grasa. El aceite de coco contiene casi la misma cantidad de ácido láurico que la leche materna.

ESTUDIOS

Un estudio publicado en el “American Journal of Clinical Nutrition” ha demostrado que las madres lactantes que toman aceite de coco como parte de su dieta tienen mayores cantidades de ácido láurico y ácido cáprico en su leche. Estos ácidos grasos son fáciles de absorber y utilizar por el sistema digestivo de los recién nacidos y proporcionan a los lactantes energía en forma de ácidos grasos de cadena media, que les ayudan a desarrollarse y crecer de manera apropiada.

De acuerdo con los últimos estudios, cuando las madres lactantes añaden aceite de coco a su dieta habitual, el ácido láurico multiplica por tres su presencia en la leche materna y el ácido cáprico la multiplica por dos. Una ingesta de aceite de coco puede afectar positivamente la composición de la leche materna por hasta tres días, ocurriendo el máximo incremento durante las primeras 10 horas después de la ingesta. Este dato demuestra que la dieta de la madre tiene efecto directo sobre la leche que genera y probablemente también sobre los nutrientes que le pasa al feto cuando está embarazada.

Por si esto fuera poco, los estudios han demostrado que las madres que han tomado ácidos grasos de cadena media (como el aceite de coco) durante el embarazo, han tenido mucha más facilidad para eliminar la grasa acumulada después del parto. Parece que los depósitos de grasas saturadas de cadena larga que han acumulado las madres que siguieron con su nutrición habitual son más difíciles de romper por el organismo, por lo que les ha costado más trabajo deshacerse de los kilos que han ganado durante el embarazo.

COMO AÑADIRLO A MI VIDA?

Se puede usar aceite de coco en lugar de mantequilla para cocinar y hornear.

Puedes agregarlo a la harina de avena o incluso usarlo como una extensión. Además, las propiedades antimicrobianas de este aceite son beneficiosas para la piel. Las mujeres embarazadas en muchas culturas del mundo frotan el aceite de coco en sus vientres expandidos para mantener la piel suave y prevenir la picazón.

Ahora que lo sabemos, y que es tan fácil conseguir aceite de coco de buena calidad, no hay pretextos para no aprovechar sus beneficios y compartirlos con nuestro bebé!